Claroscuro: el pulso vital y extraordinario de "lo no dicho"

La película “Claroscuro”, ópera prima de la actriz Rebecca Hall, está basada en la novela de Nella Larsen y es una de las candidatas al Oscar de esta plataforma.


Se midió en la competencia del Festival de Sundance y también del Gotham; o sea que tuvo su bautismo de gracia en Europa y el cenáculo del cine independiente estadounidense.





La película es altamente atractiva por varios motivos: una fotografía en blanco y negro, exquisita y refinada, que es discurso respecto a la temática: la negritud.


Los climas ambiguos, como los sentimientos de las protagonistas, nos acompañan en todo el metraje y crean una atmósfera enrarecida que acompaña a su perfecto final.


Nada hay “dicho” de manera explícita en este film, sino que es en lo que no se dice donde se agita el planteo, la esencia y lo conceptual de este guion, absolutamente efectivo. Pero, además, hay espacio y tiempo -bien empleados- entre los pliegues de sentido para filtrar la complejidad que suma la mirada de género.





Dos amigas mulatas. Una de ellas que ha ingresado en el mundo de los blancos para vivir de sus bondades. Otra que elige no hacerlo.


Sugestiva, atractiva y inteligente la película de Hall viene a probar que las mujeres que están tomando en sus manos la dirección cinematográfica tienen mucho para decir. Y lo hacen cabalmente bien y con formidable estatura artística.


Grandes interpretaciones de Ruth Negga y Tessa Thompson. Es una firme candidata al Oscar porque tiene con qué en todos sus rubros. Una imperdible.

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