Modern Love: la serie de culto de Amazon Prime que cuenta la historia de amor de una argentina

En 2019 llegó a Amazon Prime una hermosura audiovisual, llena de sensibilidad y buenas ideas narrativas que se llama “Modern Love”. Hace unas pocas semanas se estrenó la segunda temporada y, en su segundo capítulo, se late dulcemente la historia de Cecilia Pesao; una argentina que de viaje por Europa vivió un amor a primera vista en el tren, pero que no pudo concretar por culpa de la pandemia.


Antes de ingresar de lleno a la historia de Cecilia, que es realmente notable. Vamos a decir que la segunda temporada de “Modern love” ha perdido lo que tenía la primera. Es que las segundas, terceras y cuartas continuaciones de una serie son generalmente apenas extensiones de la idea conceptual que está contenida, casi siempre, en la primera temporada: “valores parasitarios”, diría Baudrillard.



Tampoco es para desechar esta nueva colección de capítulos de la serie basada en la columna del New York Times que lleva ese nombre, y que recopila historias de amor reales, de muy diversas naturalezas. Pero sí es claro que la fuerza de las tramas se han debilitado, las situaciones se ha suavizado y no pasan de apuntes simpáticos, frescos o melancólicos.


En la primera temporada: un portero albano de un edificio cuida a una de las inquilinas de los varones malintencionados, una chica bipolar que no sabe cómo lidiar con sus ataques cuando encuentra al hombre indicado, un CEO que se desarma en los brazos de una única mujer, ancianos que hacen running; son algunas de las preciosas historias que encuentran el pulso narrativo perfecto para desplegarse.


Esto no sucede en esta segunda tanda. Sin embargo, pese al debilitamiento del concepto, hay una novedad que la primera no tenía: el capítulo dedicado a la argentina Cecilia Pesao, “Extraños en un tren (de Dublín, episodio 2).


Cuenta la historia de dos que se encuentran en un tren, compartiendo asiento para una largo viaje. Ella es una chica muy particular que estudia literatura medieval y que primero se picotea pero después se embelesa con un irlandés experto en informática. Los actores que llevan la historia real a la ficción son Kit Harington (“Game of Thrones”) y Lucy Boynton (que hace de Paula, aunque en la realidad es Cecilia Pesao).



Cecilia Pesao, una historia de amor que se truncó con la cuarentena


“Nunca pensé que iba a conocer a alguien así en el tren ni nada”, le contó Pesao al diario La Nación. El medio la entrevistó en cuanto se enteró de que su anécdota era la que había inspirado al capítulo en cuestión. Pero que, antes, había sido uno de los artículos de la columna de The New York Times que Cecilia envió al periódico.


Hay que decir que el guión del episodio se toma varias licencias respecto de la anécdota real: los nombres, las procedencias y otras circunstancias.


Cecilia Pesao, a diferencia del personaje de ficción, es argentina, está radicada en Europa desde 2017, tiene 44 años, estudió Tecnología de los Alimentos y se mudó a París para ejercer su oficio. Allí vivió hasta principios del 2021, cuando arrancaba la pandemia, y decidió cambiar de residencia e instalarse en Barcelona.

Durante el viaje en tren que la llevaba de París a Barcelona conoció a Manuel, su compañero de asiento. “Generalmente no hablo con la gente que se sienta al lado cuando viajo. Ese día el tren salía después del mediodía, yo venía de la oficina y cuando llegaba a destino, tenía que seguir trabajando -le contó ella al diario porteño-. Estaba leyendo ‘En busca del tiempo perdido’, de Marcel Proust. Pero en la estación me compré las historietas de Astérix y Obélix, por si el libro no me enganchaba”’.


Su plan era que quien estuviese a su lado no entablara conversación al verla llena de libros en los que ocuparse. A Manuel no le importó.


En ese largo tiempo no es que se impactaron de inmediato y comenzaron a flirtear sino al contrario: la relación se inició discutiendo por las diferencias de idiomas.


Pero pasado el tiempo, y en vistas de que deberían compartir ese viaje juntos, empezaron a charlar cuando descubrieron que ambos hablaban español. Un café, anécdotas que van y vienen, y ratos de jugar al tutti-fruti, hicieron que el flechazo sucediera.



Con aires románticos de esos que ya no existen, no intercambiaron teléfonos, ni datos de contacto, al terminar el viaje y decidieron simplemente encontrarse en una fecha determinada dos semanas después. Ni un beso de despedida: solo la promesa del futuro abierto a la posibilidad del amor. Llegó el confinamiento estricto a España y esa posibilidad se truncó. Aunque Cecilia lo intentó, no llegó a la cita. Y él tampoco.


Tiempo después Manuel encontró a Cecilia por Twitter, porque retuvo su apellido cuando husmeaban algo por las redes. Le escribió un mensaje y empezaron a chatear. “Hablábamos por teléfono. Como yo estaba encerrada sola, fue una buena compañía”, resume Pesao a La Nación. Pero lo que había iniciado tan idílico, con el encierro y la distancia, fue perdiendo el encanto y el fuego se apagó.


¿Cómo es que Cecilia llegó a Amazon Prime?

Parece casi mágico, pero no. La tecnología permite las conexiones instantáneas de un lugar a otro del globo y la historia de Cecilia Pesao era una ideal para que calzara en esta serie.

Ella andaba tristona por la experiencia trunca que había vivido y una amiga le recomendó que viera en el streaming a “Modern love”.


Tanto le gustó a Cecilia la serie que se suscribió a The New York Times para seguir leyendo las historias que no aparecían en Amazon Prime.


Ahí se enteró que el modo de que estas tramas verídicas llegan al diario son muy simples. “Leyéndolas, vi que te invitaban a mandar la propia”, contó en esa nota de La Nación. Y, claro, su vivencia romántica había sido tan curiosa y única que no lo pensó dos veces: “Se me abrió un cuadro de diálogo y empecé a escribirla. Permitían solo 100 palabras”.

Por supuesto una trama con estos apuntes tan insólitos llamó la atención de los editores que la contactaron, constataron que todo fuese real, y publicaron la columna en el periódico; primero en digital y luego en papel. “Ellos chequearon que fuera real, les mostré el ticket de tren, y también verificaron que yo no fuera una escritora que esté buscando publicar”.



Las sorpresas se volvieron aún más grandes cuando Amazon Prime, que estaba haciendo la curaduría de las nueva siete historias, decidiera que la de Cecilia quedara entre las favoritas. “Me llamaron y dijeron que iban a lanzar una segunda temporada de ‘Modern love’, que habían comprado siete historias del NYT y que la mía era una de las elegidas. Hasta me hicieron un contrato como freelance donde yo cedí todos los derechos”, añadió la argentina.


El resto, podemos verlo en la pantalla de la plataforma, haciendo click en el episodio 2 de la segunda temporada. Una de las más cerraditas e interesantes, de la colección junto con la primera de Minnie Driver.


¿Pasará algo más entre Manuel y Cecilia, luego de que ese ida y vuelta de chats fuera enfriando la embriaguez del encuentro? No lo sabemos. Pero puede que este curioso hecho que ha tomado tal trascendencia les depare un nuevo capítulo en sus vidas.


Ella todavía no se ha animado a contarle a Manuel sobre esta aventura. Si lo hace, quién sabe. ¿Veremos otro episodio derivado de este flechazo inicial en la pantalla del streaming? A juzgar por la insólita historia de Cecilia, todo es posible.


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